It was Easter and we should’ve been celebrating with our family, but my father had locked us in the house. If he wasn’t going out, neither were my mother and I.

My mother came to the U.S. from Mexico to study English. She’d been an exceptional student and had a bright future ahead of her. But she fell in love and eloped with the man that eventually became my father. He loved her in an unhealthy way, and was both physically and verbally abusive. My mother lacked the courage to start over so she stayed with him and slowly let go of her dreams and aspirations. But she wouldn’t allow for the same to happen to me.

In the summer before my junior year I was offered a scholarship to study abroad in Egypt. Not to my surprise, my father refused to let me go. But my mother wouldn’t let him crush my dreams as well. I’d do this for myself and for my mothers unfulfilled aspirations. I accepted the scholarship.

I thought I’d finally have all the freedom I longed for in Egypt, but initially I didn’t. On a weekly basis I heard insults and received harassment in the streets, yet I didn’t yield to the societal expectations for women by staying indoors. I continued to roam throughout Egypt, exploring the Great Pyramids of Giza , cruising on the Nile, and traveling to Luxor and Aswan. And before I returned to the U.S. I received the unexpected opportunity to travel to London and Paris. It was surreal: a girl from the ghetto traveling alone around the world with a map in her hands And no man or cultural standards could dictate what I was to do. I rode the subway from Cambridge University to the British Museum. I took a train from London to Paris and in two days I visited the Eiffel Tower, the Louvre, Notre Dame Cathedral, and took a cruise on the Seine. Despite the language barrier I found I had the self-confidence to approach anyone for directions.

While I was in Europe enjoying my freedom, my mother moved out and rented her own place. It was as if we’d simultaneously gained our independence. We were proud of each other. And she vicariously lived through my experiences as I sent her pictures and told her about my adventures.

Finally, we were free.

I currently live in the U.S with my mother. My father has gradually transformed from a frigid man to the loving father I always yearned for. Life isn’t perfect, but for the moment I’m enjoying tranquility and stability with my family and are communicating much better than ever before.

I’m involved in my school’s Leadership Council as leader of our events committee. We plan and execute  school dances and create effective donation letters. I see this as a stepping-stone for my future, as I plan to double major in Women’s Studies and International Relations with a focus on Middle Eastern studies. After the political turmoil of the Arab Spring many Middle Eastern countries refuse to grant women equal positions in society because that would contradict Islamic texts. By oppressing women they’re silencing half of their population. I believe these Islamic texts have been misinterpreted throughout time, and my journey towards my own independence has inspired me to help other women find liberation as well.

My Easter will drastically differ from past years. Rather than being locked at home, my mother and I will celebrate outdoors our rebirth and renewal.

Spanish Version:

Era Pascua y deberíamos haber estado celebrando con nuestra familia, pero mi padre nos había encerrado en casa. Si él no iba a salir, tampoco mi madre e yo.

Mi madre vino a los EE.UU. desde México para estudiar Inglés . Había sido una estudiante excepcional y tenía un futuro brillante por delante de ella . Pero se enamoró y se fugó con el hombre que sería mi padre. La amaba pero de una manera destructiva, y era a la vez física y verbalmente abusivo. Mi madre no tuvo el valor para empezar de nuevo así que se quedó con él y poco a poco puso a un lado sus sueños y aspiraciones. Pero ella no permitiría que me ocurriera lo mismo que a ella.

El verano pasado, en mi primer año me ofrecieron una beca para estudiar en el extranjero en Egipto. No, para mi sorpresa , mi padre se negó a dejarme ir. Pero mi madre no permitió que mi padre arruinara mis sueños también. Yo haría esto no sólo por mí sino también por mi madre y sus aspiraciones que no había cumplido. Acepté la beca.

Pensé que por fin tendría toda la libertad que anhelaba en Egipto, pero al principio no lo tuve. Diario escuché los insultos y recibí el acoso en las calles, pero no me someti ante las expectativas que la sociedad tenia para las mujeres por quedarme en casa. Seguí viajando por todo Egipto, las grandes pirámides de Giza, crucero por el Nilo, y viajes a Luxor y Aswan. Y antes de regresar a los EE.UU. recibí la inesperada oportunidad de viajar a Londres y París. Fue surrealista: una chica del barrio viajaria sola por el mundo con un mapa en sus manos y ningún hombre o norma cultural podría dictar lo que iba o podía a hacer. Me subí a un tren desde la Universidad de Cambridge hasta el Museo Británico. Tomé un tren de Londres a París y en dos días visité la Torre Eiffel, el Louvre , la Catedral de Notre Dame, y tomé un crucero por el río Sena. A pesar de la barrera del idioma me di cuenta que tenía la confianza en mi misma para acercarme a cualquier persona en mi camino.

Mientras estaba en Europa disfrutando de mi libertad, mi madre se mudó y alquiló su propio lugar . Era como si al mismo tiempo habíamos ganado nuestra independencia. Nos sentimos orgullosos de una misma. Y ella vivía vicariamente a través de mis experiencias por media de las fotos que le envié lo que le conté de mis aventuras.

Finalmente, éramos libres.

Ahora vivo en los EE.UU. con mi madre. Mi padre se ha transformado gradualmente de un hombre frígido a el padre amoroso que siempre anhelaba . Mi vida no es perfecta, pero por el momento estoy disfrutando de la tranquilidad y la estabilidad con mi familia y nos comunicamos mucho mejor que antes.

Yo estoy involucrada en el Consejo de Liderazgo de mi escuela como líder de nuestro comité de eventos. Planificamos y ejecutamos los bailes escolares y creamos cartas de donación efectivas. Veo esto como un comienzo hacia mi futuro , ya que tengo pensado en obtener una doble licenciatura en Estudios de la Mujer y Relaciones Internacionales con énfasis en estudios de Medio Oriente. Después de la rebeldía civil de la primavera Árabe muchos países del Medio Oriente se negaron a concederles a las mujeres la igualdad en posiciones en la sociedad, ya que estaría en contradicción con la religión de Islam. La opresión de la mujer está silenciando a la mitad de la población. Creo que estos textos islámicos han sido mal interpretados a través del tiempo, y mi trayecto hacia mi propia independencia me ha inspirado a ayudar a otras mujeres a encontrar su liberación también.

Mi Pascua cambió drásticamente en comparación con los últimos años. En lugar de estar encerrados en casa, mi madre y yo celebramos al aire libre nuestro renacimiento y renovación.